{"id":73715,"date":"2026-04-16T01:13:06","date_gmt":"2026-04-15T23:13:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/?page_id=73715"},"modified":"2026-04-16T01:13:06","modified_gmt":"2026-04-15T23:13:06","slug":"editorial-mdt-vol35-n1-marzo-2026","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/editorial-mdt-vol35-n1-marzo-2026\/","title":{"rendered":"Editorial MDT VOL35 N1 Marzo 2026"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb]<div class=\"rt_heading_wrapper \">\n\t\t\t\t\t\t<h2 class=\"rt_heading  \" >La edad y el g\u00e9nero en la Vigilancia de la Salud<\/h2>\n\t\t\t\t\t<\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb][vc_column_text css=\u00bb\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-70359 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Revista_AEEMT_Cabecero-300x97.png\" alt=\"\" width=\"928\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Revista_AEEMT_Cabecero-300x97.png 300w, https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Revista_AEEMT_Cabecero-768x248.png 768w, https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Revista_AEEMT_Cabecero-600x193.png 600w, https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Revista_AEEMT_Cabecero.png 934w\" sizes=\"(max-width: 928px) 100vw, 928px\" \/><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb][vc_column_text css=\u00bb\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La influencia de la edad y el g\u00e9nero en la Vigilancia de la Salud no es nada novedoso. Creo poder decir, sin miedo a equivocarme, que no hay una sola historia cl\u00ednico-laboral donde no se\u00a0 recojan estas dos variables, que adem\u00e1s y de alguna manera, siempre tenemos presente en nuestras valoraciones. Ahora se nos plantea hacerlo de una manera global, objetiva y consensuada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo referente a la variable edad, desde 1957 existe\u00a0 normativa (Real Decreto de 26 de julio de 1957 sobre Industrias y Trabajos prohibidos a mujeres y menores por peligrosos o insalubres) que a\u00fan est\u00e1 en vigor en lo referente a los menores, no siendo vigente la parte referida al trabajo de la mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como es por todos sabido, esta norma regula qu\u00e9 trabajos no pueden ser realizados por menores ya sea por su tipo de jornadas, por condiciones consideradas inapropiadas, por riesgo de accidentes graves o por exposici\u00f3n a agentes especialmente peligrosos (agentes t\u00f3xicos, cancer\u00edgenos,\u00a0 radiaciones), o bien porque pueda existir peligro para la salud por fr\u00edo, calor, ruido o vibraciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, la normativa europea (Directiva 94\/33\/ CE del Consejo, de 22 de junio de 1994, relativa a la protecci\u00f3n de los j\u00f3venes en el trabajo) que fue incorporada a la nuestra, proh\u00edbe que los menores realicen trabajos que superen de manera objetiva sus capacidades f\u00edsicas o psicol\u00f3gicas, por lo que se habr\u00e1 de evaluar el desarrollo de cada menor y la exigencia de cada puesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos ejemplos de que, ya sea por el tipo de profesi\u00f3n, por acuerdos de empresa o por estar recogidas por convenio, ciertos aspectos organizativos\u00a0 y condiciones de trabajo se ven modificados por raz\u00f3n de edad. Temas como la reducci\u00f3n de las jornadas de trabajo, la modificaci\u00f3n de\u00a0 los turnos rotatorios,\u00a0 la eliminaci\u00f3n de la nocturnidad o el aumento en los d\u00edas de libranza, se van ajustando a la edad de la persona trabajadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo referente al g\u00e9nero, igualmente contamos con dos Reales Decretos que regulan la protecci\u00f3n en el trabajo en periodo de embarazo y lactancia (Real Decreto 295\/2009, Real Decreto 298\/2009). Sin duda, la maternidad es la caracter\u00edstica que tiene una mayor trascendencia en el trabajo relacionada con el g\u00e9nero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas normativas y estos ejemplos\u00a0 nos muestran cu\u00e1l\u00a0 puede ser un posible enfoque en el manejo del g\u00e9nero y de\u00a0 la edad, en el otro extremo de la edad laboral, para mejorar la salud de la poblaci\u00f3n\u00a0 trabajadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda se\u00f1alar tres aspectos que se recogen en ellos: las condiciones y caracter\u00edsticas organizativas del trabajo, la exposici\u00f3n a agentes de riesgos, y los requisitos psicof\u00edsicos del puesto de trabajo. Una posible manera de trabajar en\u00a0 la influencia de la edad y el g\u00e9nero en Vigilancia de la Salud podr\u00eda ser, por tanto, analizar si cada agente de riesgo, situaciones de riesgo y condiciones de trabajo, presentes o futuras, pueden\u00a0\u00a0 afectar de manera diferente en hombres o en mujeres o si pueden ser m\u00e1s perjudiciales a partir de determinada edad. De esta manera,\u00a0 en cada riesgo o situaci\u00f3n de riesgo, adem\u00e1s de su identificaci\u00f3n, cuantificaci\u00f3n o medici\u00f3n, tendr\u00edamos informaci\u00f3n de si est\u00e1 condicionado por la edad y\/o el g\u00e9nero. El mejor conocimiento de todo lo que puede suponer un incremento del da\u00f1o por raz\u00f3n de g\u00e9nero o edad nos permitir\u00e1\u00a0 justificar su\u00a0 eliminaci\u00f3n o trabajar en su modificaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto importante son los\u00a0 requerimientos psicof\u00edsicos del puesto de trabajo. Estos requerimientos pueden verse afectados por la edad y por supuesto por las caracter\u00edsticas f\u00edsicas que en ocasiones vienen condicionadas por el g\u00e9nero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En algunas profesiones, que todos tenemos en mente,\u00a0 ya se establecen requisitos f\u00edsicos distintos seg\u00fan el g\u00e9nero y se limita la actividad a partir de determinada edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El futuro nos traer\u00e1, con toda seguridad y de manera r\u00e1pida, mejoras en los medios y m\u00e9todos de trabajo, dirigidas, en gran medida, a reducir el esfuerzo f\u00edsico. La\u00a0 disminuci\u00f3n de los requerimientos f\u00edsicos, har\u00e1n que la edad y el g\u00e9nero sean un factor cada vez menos condicionante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los protocolos m\u00e9dicos deber\u00e1n ser adaptados, cuando corresponda, recogiendo los aspectos necesarios para la correcta valoraci\u00f3n de la salud del trabajador y de los requisitos del puesto, adem\u00e1s de indicar los criterios de valoraci\u00f3n de la aptitud seg\u00fan edad y\/o g\u00e9nero, si ello es necesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez parece m\u00e1s necesario alargar la vida laboral\u00a0 y m\u00e1s deseable que los trabajadores no vean la jubilaci\u00f3n como la liberaci\u00f3n de un trabajo que cada vez les resulta m\u00e1s costoso realizar. Para ello debemos trabajar en ir adecuando el trabajo a la edad. Pero a la vez, nuestra labor en la promoci\u00f3n de un envejecimiento saludable, es m\u00e1s imprescindible. Buscamos conseguir un rendimiento psicof\u00edsico \u00f3ptimo a edades m\u00e1s avanzadas y un adecuado bienestar y rendimiento de los trabajadores y trabajadoras aunque envejezcan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumen, tenemos que\u00a0 conseguir identificar y\u00a0 valorar\u00a0 la influencia del g\u00e9nero\u00a0 y la edad en cada riesgo\/condiciones de trabajo. Con este conocimiento podremos trabajar en\u00a0 disponer tambi\u00e9n de\u00a0\u00a0 herramientas adecuadas para mejorar la valoraci\u00f3n de los trabajadores y\u00a0 los requerimientos de los puestos de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los requerimientos y las condiciones de trabajo podr\u00edan\u00a0 ir ajust\u00e1ndose para procurar el bienestar de la poblaci\u00f3n trabajadora donde influya lo menos posible, la edad y el g\u00e9nero. La edad y el g\u00e9nero deber\u00edan ser unas variables con una repercusi\u00f3n cada vez m\u00e1s residual en la salud y en la productividad de los trabajadores y trabajadoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enfocar estas variables en nuestra Vigilancia de la Salud de manera adecuada, desde los conocimientos y evidencias cient\u00edficas de diversa \u00edndole, nos permitir\u00e1 evitar caer en restringir como \u00fanica actuaci\u00f3n y condicionar o acortar la vida laboral de nuestros trabajadores de manera innecesaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, no\u00a0 podemos trabajar s\u00f3lo desde la perspectiva de la Medicina del Trabajo. Se requiere una labor en conjunto entre todos los profesionales que intervienen en la prevenci\u00f3n de riesgos laborales (seguridad, ergonom\u00eda, higiene\u2026) as\u00ed como otros especialistas, expertos en envejecimiento, psic\u00f3logos, etc . Es sin duda\u00a0 una tarea sumamente atractiva la que tenemos por delante.<\/p>\n<p><em><strong>Dra. Carmen Serrano Estrada<\/strong><\/em><br \/>\nM\u00e9dico del Trabajo[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-73715","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/73715"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73715"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/73715\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":73718,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/73715\/revisions\/73718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}