{"id":67197,"date":"2022-08-14T13:23:12","date_gmt":"2022-08-14T13:23:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.aeemt.com\/web\/?page_id=67197"},"modified":"2022-08-14T13:23:12","modified_gmt":"2022-08-14T13:23:12","slug":"editorial-mdt-vol31-n2-junio-2022","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/editorial-mdt-vol31-n2-junio-2022\/","title":{"rendered":"Editorial MDT VOL31 N2 Junio 2022"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb]<div class=\"rt_heading_wrapper \">\n\t\t\t\t\t\t<h2 class=\"rt_heading  \" >Ante los nuevos desaf\u00edos<\/h2>\n\t\t\t\t\t<\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb][vc_column_text]<img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.aeemt.com\/Revista_AEEMT_NF\/imagenes\/Revista_AEEMT_Cabecero.png\" alt=\"cabecero_AEEMT\" \/>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb][vc_column_text]En enero de 1989, sali\u00f3 publicado el primer ejemplar de la revista de la Asociaci\u00f3n para posteriormente en Noviembre de 1991, aparecer con un dise\u00f1o totalmente diferente y en su n\u00famero cero el t\u00edtulo de la editorial \u201cuna nueva etapa\u201d hab\u00eda referencia a un presente y futuro esperanzador en ese momento temporal; ya entonces aparecieron art\u00edculos firmados por ejemplo por la actual directora de esta publicaci\u00f3n la cual me brinda el honor de escribir de nuevo en ella.<\/p>\n<p>Muchos a\u00f1os han pasado y los retos a los cuales la especialidad y en concreto su Asociaci\u00f3n se han enfrentado han sido diversos y numerosos y por fortuna de todos ellos ha salido fortalecida. S\u00f3lo como recordatorio del camino recorrido debemos decir que cuando la Asociaci\u00f3n se fund\u00f3 no se permit\u00eda a los m\u00e9dicos especialistas en Medicina del Trabajo ejercer en las empresas y fueron los tribunales quienes nos dieron en un momento inicial la capacidad para hacerlo. No est\u00e1bamos presentes en los hospitales y hoy ya no tiene sentido la actividad hospitalaria sin contar con un servicio de Medicina del Trabajo que poco a poco van generando un cuerpo de conocimiento espec\u00edfico dentro de la especialidad en ese \u00e1mbito y cuyos profesionales gozan de prestigio dentro y fuera de estas instituciones. La formaci\u00f3n ha pasado de ser impartida en las escuelas profesionales a una formaci\u00f3n reglada via MIR, conseguido no sin grandes esfuerzos y empe\u00f1o por la Asociaci\u00f3n cuyos miembros trabajaron duro y durante tiempo por conseguir una formaci\u00f3n de postgrado de calidad ante las renuencias de determinados actores presentes en ese momento. La realidad actual es claramente diferente a sus inicios, en el momento actual tenemos los especialistas mejor formados en la historia de la Medicina del Trabajo en Espa\u00f1a y un entorno prometedor.<\/p>\n<p>Llegado a esto las preguntas que nos debemos plantear son: \u00bfes suficiente con lo que se ha logrado? \u00bfno tenemos m\u00e1s retos?, las respuestas son obvias: claramente es insuficiente y debemos enfrentarnos a los retos que la sociedad actual va a demandar de los m\u00e9dicos del trabajo. Por motivos de espacio centrar\u00e9 estas l\u00edneas en dos grandes desaf\u00edos, si bien hay muchos otros:<\/p>\n<p>El primero de ellos consiste en la integraci\u00f3n del ejercicio de la especialidad en la actividad productiva de cualquier organizaci\u00f3n empresarial. Esto deviene del hecho de que cada vez con mayor entusiasmo muchas organizaciones externalizan los servicios m\u00e9dicos en el \u00e1mbito de las empresas, no porque el profesional sea inadecuado, al contrario, lo manejan como una sencilla y reduccionista cuesti\u00f3n de costes y debido a ello se produce que en un gran n\u00famero de casos los servicios contratados se limitan a aquellos que se encuentran\u00a0 normativamente establecidos y nos olvidamos de que la ley 31\/1995 de prevenci\u00f3n de riesgos laborales es de derecho m\u00ednimo e indisponible. Este acomodamiento a cumplir estrictamente con lo que obliga la ley es un claro reflejo de lo que importa esa actividad en muchas organizaciones incluyendo en ello a sus empleados.<\/p>\n<p>Es por lo anterior que en\u00a0 mi opini\u00f3n, que como cualquier otra solo refleja una visi\u00f3n personal, se hace necesario una modificaci\u00f3n urgente\u00a0 del RD 39\/1997 por el que se aprob\u00f3 el Reglamento de los Servicios de Prevenci\u00f3n por el cual empresas con un n\u00famero m\u00ednimo de empleados deban contar de forma autom\u00e1tica con m\u00e9dicos del trabajo integrados en su organizaci\u00f3n, dejando la capacidad de externalizaci\u00f3n exclusivamente a aquellas que por su tama\u00f1o sea claramente contrario a la l\u00f3gica que tengan que asumirlo con recursos propios. Asistimos a la realidad de contemplar como en muchas ocasiones grandes empresas con un n\u00famero elevado de empleados constituyen un servicio de prevenci\u00f3n con un \u00fanico profesional con las tres actividades preventivas t\u00e9cnicas, externalizando evidentemente la actividad sanitaria y lo que es curioso en ocasiones observamos en charlas en ciertos eventos en los que participan estas mismas entidades hablando sobre lo necesario de una adecuada prevenci\u00f3n y la importancia del bienestar, si bien en muchas ocasiones los empleados no conocen ni el nombre del m\u00e9dico del trabajo encargado de su salud, b\u00e1sicamente porque no forma parte de de la empresa.<\/p>\n<p>La Medicina del Trabajo adquiere su m\u00e1ximo nivel de expresi\u00f3n cuando es capaz de hacer prevenci\u00f3n de la enfermedad y del accidente, de diagnosticar y tratar la enfermedad del trabajador y colaborar en la rehabilitaci\u00f3n profesional del mismo. S\u00f3lo cuando el m\u00e9dico act\u00faa asistencialmente se puede garantizar una adecuada prevenci\u00f3n; no entremos en el problema derivado de cuando m\u00e9dicos sin t\u00edtulo de especialista se encargan en la pr\u00e1ctica de la vigilancia de la salud, hecho que yo al menos s\u00f3lo conozco en nuestra especialidad. Imaginemos un paciente de cardiolog\u00eda que quien le explora es un m\u00e9dico generalista, el ecocardiograma lo realiza otro diferente y \u00e9l cardi\u00f3logo se limita a revisar y firmar el informe \u2026 il\u00f3gico \u00bfverdad?, pues ello sucede en nuestra especialidad y es conocido por todos.<\/p>\n<p>El segundo desaf\u00edo es la necesidad de que el m\u00e9dico del trabajo salga de la zona de confort, que innove, que investigue, que publique, que opine con honestidad sin temor a equivocarse, es necesario hacernos presentes en foros cient\u00edficos y en la sociedad en general.\u00a0 Durante la pandemia del COVID hemos visto hasta la extenuaci\u00f3n a m\u00e9dicos opinando en grandes medios de comunicaci\u00f3n\u2026 muchos perfectamente conocedores de la situaci\u00f3n, en otros casos prefiero no expresar mi opini\u00f3n, pero no hemos podido contemplar que m\u00e9dicos del trabajo compartan con la sociedad su experiencia sobre\u00a0c\u00f3mo han conseguido mantener entornos laborales con bajas tasas de contagiados por COVID, como han gestionado la pandemia, qu\u00e9 medidas considerar\u00edan adecuadas implantar o c\u00f3mo han colaborado de forma continua en la lucha contra esta pandemia en coordinaci\u00f3n con las instituciones sanitarias\u2026 Por \u00faltimo y dentro de este segundo reto, podemos observar que todas las especialidades evolucionan, no podemos seguir haciendo la misma medicina del trabajo que hace 25 a\u00f1os con protocolos que en muchas ocasiones elaboraron personas ajenas a la realidad del ejercicio en una empresa (dec\u00eda Arist\u00f3teles en el libro III de la Metaf\u00edsica al inicio de su parte I, que \u201cquien no conoce el nudo es imposible que lo desate\u201d). Se hace necesario introducir nuevos elementos y pr\u00e1cticas que nos ayuden a preservar la salud de nuestros trabajadores y traigo s\u00f3lo a modo de ejemplo la toxicogen\u00f3mica y la necesidad de ir implant\u00e1ndola en la especialidad.<\/p>\n<p>No puedo extenderme m\u00e1s, sencillamente creo que el esp\u00edritu de comenzar una nueva etapa expuesto en la \u00a0revista\u00a0 hace 31 a\u00f1os es lo que ha hecho que nuestra Asociaci\u00f3n sea la sociedad cient\u00edfica de la especialidad, el punto de encuentro y debate entre profesionales y eso se debe entre otras causas a su enorme capacidad de adaptaci\u00f3n ante nuevos escenarios, demostrado por las sucesivas Juntas Directivas que han ido dedicando tiempo y cari\u00f1o a este proyecto en evoluci\u00f3n constante que es la AEEMT.<\/p>\n<p>Estoy seguro que los nuevos escenarios requerir\u00e1n de nuevas actuaciones y nuestra Asociaci\u00f3n seguir\u00e1 prestando el apoyo y servicio a todos los trabajadores y empresarios y por supuesto a los especialistas que formamos parte de la misma.<\/p>\n<p><strong>Javier Sanz<\/strong><\/p>\n<p>Socio fundador de la AEEMT[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-67197","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/67197"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67197"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/67197\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}