{"id":3749,"date":"2017-07-20T18:06:02","date_gmt":"2017-07-20T18:06:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.aeemt.com\/web\/?page_id=3749"},"modified":"2017-07-20T18:06:02","modified_gmt":"2017-07-20T18:06:02","slug":"editorial-mdt-vol26-n2-resumen","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/editorial-mdt-vol26-n2-resumen\/","title":{"rendered":"Editorial MDT VOL26 N2 Resumen"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb]<div class=\"rt_heading_wrapper \">\n\t\t\t\t\t\t<h2 class=\"rt_heading  \" >Dormir bien para vivir y trabajar mejor<\/h2>\n\t\t\t\t\t<\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb][vc_column_text]<img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.aeemt.com\/Revista_AEEMT_NF\/imagenes\/Revista_AEEMT_Cabecero.png\" alt=\"cabecero_AEEMT\" \/>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb][vc_column_text]La pr\u00e1ctica diaria, la buena formaci\u00f3n y el conocimiento de la realidad que se vive en los centros de trabajo, por parte de los m\u00e9dicos especialistas en medicina del trabajo, ha ido permitiendo que, d\u00eda a d\u00eda, se vayan superando las dificultades a la actividad profesional que la normativa actual ha venido se\u00f1alando. Hay pocas especialidades m\u00e9dicas, por no decir ninguna, que tengan que justificar algunas de sus actuaciones cl\u00ednicas y\/o preventivas, completamente basadas en criterios t\u00e9cnicos\/cient\u00edficos, dirigidas a la atenci\u00f3n m\u00e9dica del trabajador que se atiende en la consulta. Cuando el m\u00e9dico del trabajo realiza una asistencia m\u00e9dica o un examen de salud, est\u00e1 atendiendo a un trabajador que puede presentar riesgos y alteraciones originadas en la actividad laboral y otras que no tienen nada que ver con la misma.<br \/>\nEl trabajo forma parte de nuestra vida diaria y puede suponer determinados riesgos para nuestra salud pero esta, tambi\u00e9n se puede ver comprometida por nuestras actitudes, h\u00e1bitos y costumbres diarias que, adem\u00e1s, se ven influenciadas por nuestro sexo y una variable imparable: la edad. En este sentido, el marco laboral, con los servicios de salud laboral\/medicina del trabajo, es el entorno ideal para llevar a cabo actividades de promoci\u00f3n de la salud y prevenci\u00f3n de la enfermedad adem\u00e1s de la necesaria actividad asistencial, docente e investigadora.<br \/>\nLa idea de que las actividades del m\u00e9dico del trabajo se ten\u00edan que circunscribir a aquellas relacionadas con los riesgos\/actividad de la empresa en la que trabajaba, se ha ido superando tanto por la posici\u00f3n de las Sociedades Cient\u00edficas, entre ellas nuestra AEEMT, como por los planteamientos de diferentes Organismos Internacionales. Conceptos como empresa saludable, empresa generadora de salud, campa\u00f1as de h\u00e1bitos saludables, bienestar\/wellness\u2026 cada vez son m\u00e1s cercanos, necesarios y con una mayor implantaci\u00f3n dentro de las diferentes empresas de nuestro pa\u00eds. Un ejemplo cercano de la creciente preocupaci\u00f3n por estos temas es el incremento de ponencias, comunicaciones y posters que se han presentado en el \u00faltimo Congreso, recientemente celebrado, el X CEMET. Uno de los procesos biol\u00f3gicos en el que diariamente nos sumimos, al que dedicamos aproximadamente un tercio de nuestra vida y que m\u00e1s contribuye a alcanzar una situaci\u00f3n de bienestar f\u00edsico y mental, es el sue\u00f1o.<br \/>\nNo solo es relevante por el tiempo que le dedicamos a lo largo de nuestra vida y por la importancia que le damos al hecho de descansar bien, con un adecuado y reparador reposo f\u00edsico y mental, sino por los importantes efectos que sus alteraciones pueden tener sobre nuestra salud, la alta prevalencia de las mismas dentro de la poblaci\u00f3n general y el importante coste econ\u00f3mico asociado a estas alteraciones. El binomio sue\u00f1o-salud cobra cada vez m\u00e1s importancia en nuestra sociedad(1).<br \/>\nEl dormir es una actividad imprescindible para la vida que, desde hace miles de a\u00f1os, ha despertado gran inter\u00e9s por la dificultad de entender su significado, finalidad y por estar rodeado de un cierto misterio por su similitud con una situaci\u00f3n de muerte pasajera. De hecho, en la mitolog\u00eda griega el sue\u00f1o est\u00e1 representado por el dios alado Hipnos, gemelo de T\u00e1natos, dios de la muerte no violenta, siendo ambos hijos de la diosa de la noche, Nyx. De manera similar, en nuestro refranero encontramos equiparaciones entre uno y otra: \u201cel sue\u00f1o y la muerte, hermanos parecen\u201d, ya que, aparentemente, en ambos hay una paralizaci\u00f3n funcional, temporal en un caso y definitiva en otro. Nada m\u00e1s lejos de la realidad: el sue\u00f1o es un proceso tremendamente activo a nivel fisiol\u00f3gico y de actividad cerebral.<br \/>\nEn las \u00faltimas d\u00e9cadas ha habido un creciente inter\u00e9s en la relaci\u00f3n entre sue\u00f1o y salud. La evoluci\u00f3n de la sociedad, desde el punto de vista tecnol\u00f3gico, laboral y de relaciones sociales, ha hecho que los problemas relacionados con el sue\u00f1o hayan aumentado debido a posibilidad de llevar a cabo, en cualquier momento del d\u00eda o de la noche, actividades laborales, sociales o de ocio, y al incremento nocturno de la utilizaci\u00f3n de internet, la televisi\u00f3n y las redes sociales.<br \/>\nEn la regulaci\u00f3n del ciclo sue\u00f1o-vigilia est\u00e1 implicado todo el cerebro con un complejo sistema de redes neuronales activadoras e inhibidoras. Durante el sue\u00f1o, en sus diferentes fases y estadios, se activan sistemas neuronales que facilitan e intervienen, entre otros procesos, en la consolidaci\u00f3n de la memoria, mejora del aprendizaje y selecci\u00f3n de la informaci\u00f3n importante que recibimos cada d\u00eda, procesos de reparaci\u00f3n celular, de regulaci\u00f3n hormonal y de la temperatura corporal, en la actividad cardiorrespiratoria,\u2026., en resumen, una buena y adecuada cantidad y calidad del sue\u00f1o nos ayuda a proteger nuestra salud f\u00edsica y metal, proporcion\u00e1ndonos una mejor calidad de vida(2). Por el contrario, un sue\u00f1o inadecuado, en calidad o cantidad, puede conllevar alteraciones en la funci\u00f3n cognoscitiva, con alteraciones del humor, concentraci\u00f3n, memoria, aprendizaje y tiempos de reacci\u00f3n. Todos estos aspectos inciden negativamente en la seguridad y en el bienestar, la productividad y la seguridad en los puestos de trabajo. La patolog\u00eda espec\u00edfica del sue\u00f1o es aquella cuya alteraci\u00f3n inicial y fundamental es el trastorno del sue\u00f1o. Dentro de la misma se encuentran el insomnio, las hipersomnias, los trastornos respiratorios del sue\u00f1o, los movimientos anormales durante el sue\u00f1o, las parasomnias y los trastornos del ciclo sue\u00f1o-vigilia. Pero aparte de estas alteraciones espec\u00edficas, la falta de un sue\u00f1o adecuado y reparador tiene relaci\u00f3n con los accidentes de trabajo y tr\u00e1fico, a la vez que se ha asociado con un incremento de problemas de salud tan comunes en nuestro medio como son la hipertensi\u00f3n, diabetes tipo 2, obesidad, enf. coronaria, sd. metab\u00f3lico e incremento de la mortalidad total, entre otros(3,4). La alta prevalencia de las alteraciones del sue\u00f1o dentro de la poblaci\u00f3n, la repercusi\u00f3n que las mismas tienen sobre la salud de nuestros trabajadores en lo que se refiere a la propia actividad laboral, como pueden ser las alteraciones sue\u00f1o-vigilia por trabajo a turnos o el sd. del jet-lag, los problemas de seguridad y los incrementos de accidentabilidad por falta de descanso relacionados con el insomnio o las alteraciones respiratorias durante el sue\u00f1o como por ejemplo el sd. de apneas-hipopneas del sue\u00f1o, hacen de la patolog\u00eda del sue\u00f1o un campo m\u00e1s de intervenci\u00f3n del m\u00e9dico del trabajo. Este tipo de efectos inmediatos o a corto plazo, est\u00e1n relacionados con el bienestar, la fatiga, la somnolencia diaria, el rendimiento y la productividad. Adem\u00e1s de los efectos a corto plazo, hay una repercusi\u00f3n a largo plazo sobre la salud global del trabajador. Como se ha se\u00f1alado anteriormente las alteraciones del sue\u00f1o se han asociado con patolog\u00edas comunes de alta prevalencia, esto hace conveniente que introduzcamos dentro de las actividades de promoci\u00f3n de la salud y prevenci\u00f3n de la enfermedad y las campa\u00f1as de h\u00e1bitos saludables, actuaciones dirigidas a la detecci\u00f3n, prevenci\u00f3n y soluci\u00f3n de los problemas relacionados con las patolog\u00edas del sue\u00f1o(5). Es cierto que el diagn\u00f3stico final de este tipo de patolog\u00edas requerir\u00e1 la colaboraci\u00f3n de otros compa\u00f1eros de diferentes especialidades m\u00e9dicas, pero tambi\u00e9n es verdad que, en la detecci\u00f3n de los primeros indicios de la enfermedad, bien por la sintomatolog\u00eda o bien por las consecuencias de la misma materializada en un accidente de trabajo, los m\u00e9dicos del trabajo tenemos un papel importante. En este n\u00famero de la revista se presentan dos art\u00edculos que aplican en la pr\u00e1ctica las apreciaciones anteriores. Ese es el camino, conocer la realidad para poder aplicar las medidas preventivas y asistenciales necesarias y el m\u00e9dico del trabajo no puede quedar ajeno a estos temas.<\/p>\n<p><strong>Dr. R Ce\u00f1a Callejo<\/strong><br \/>\nEspecialista en Medicina del Trabajo<br \/>\nDirecci\u00f3n General de la Funci\u00f3n P\u00fablica<br \/>\nConsejer\u00eda de la Presidencia<br \/>\nJunta de Castilla y Le\u00f3n<\/p>\n<p><strong>Correspondencia: rafael.cena@jcyl.es<\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>1. Skaer T L, and Sclar DA. Economic implications of sleep disorders. Pharmacoeconomics 2010; 28 (11): 1015-1023.<br \/>\n2. Ferrie JE, Kumari M, Salo P, Singh-Manoux A, Kivim\u00e4ki M.Sleep epidemiology-a rapidly growing field. Int J Epidemiol 2011; 40(6):1431-1437.<br \/>\n3. Shen X., Wu Y., Zhang D. Nighttime sleep duration, 24-hour sleep duration and risk of all-cause mortality among adults: a meta-analysis of prospective cohort studies. Sci Rep. 2016; 6: 21480<br \/>\n4. Hillman DR, Lack LC. Public health implications of sleep loss: the community burden. Med J Aust 2013; 199(8):S7-10. 5. Uehli K, Mehta AJ, Miedinger D, Hug K, Schindler C, et al. Sleep problems and work injuries: a systematic review and meta-analysis. Sleep Medicine Reviews 2014; 18(1):61-73.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb rt_row_paddings=\u00bbtrue\u00bb rt_bg_effect=\u00bbclassic\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbcover\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb rt_bg_video_format=\u00bbself-hosted\u00bb][vc_column rt_wrp_col_paddings=\u00bbfalse\u00bb rt_border_top=\u00bb\u00bb rt_border_bottom=\u00bb\u00bb rt_border_left=\u00bb\u00bb rt_border_right=\u00bb\u00bb rt_border_top_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_bottom_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_left_mobile=\u00bb\u00bb rt_border_right_mobile=\u00bb\u00bb rt_bg_image_repeat=\u00bbrepeat\u00bb rt_bg_size=\u00bbauto auto\u00bb rt_bg_position=\u00bbright top\u00bb rt_bg_attachment=\u00bbscroll\u00bb][\/vc_column][\/vc_row][vc_row rt_row_background_width=\u00bbdefault\u00bb rt_row_style=\u00bbdefault-style\u00bb rt_row_borders=\u00bb\u00bb [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-3749","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/3749"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3749"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/3749\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.aeemt.org\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}